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La convivencia a bordo
- El barco, es sin duda un espacio reducido en el que se convive 24 sobre 24 horas.
- Pero el barco es también una oportunidad para relajarse, conocerse y disfrutar.
- Debemos ser flexibles y presentar en todo momento una actitud positiva.
- Es importante crear tareas equitativas y realizar turnos rotativos, en los que todos participen. Mejor dejarlas por escrito con horarios y nombres, a la vista de todos.
El equipaje
- Dejar los modelitos en casa. Normalmente utilizamos la mitad de la ropa que embarcamos. El espacio es vital a bordo.
- La maleta rígida en casa. Utilizaremos bolsas flexibles, que une vez vacías, podemos estibar en el lugar de menor accesibilidad.
- Gorra de sol.
- Gafas de sol.
- Protección solar, alta.
- Camisetas de algodón, una por día, y algún polo (manga corta y larga)
- Un jersey.
- Un impermeable, corta vientos.
- Trajes de baño.
- Pantalones de algodón cómodos (alguno corto).
Calzado cómodo de suela de goma, que no manche.
- Antifaz, para quien le moleste la luz y tapones excepto el patrón.
- Repelente e insecticida de mosquitos.
- Pastillas para el mareo (sin obsesionarse, el primer día conviene a todos).
La comida
- Aunque la cocina tiene todos los elementos necesarios para preparar cualquier plato que se nos ocurra, el espacio es reducido, y se mueve. Además , abordo las digestiones no deben ser pesadas, por lo que los platos deben ser ligeros, y que aporten energía rápida.
- En el barco, normalmente se desayuna, se toman los aperitivos, y se realiza alguna cena, pero también nos apetecerá salir a disfrutar de una cena por los alrededores de nuestro fondeo o amarre. Calcular por tanto la compra para estas raciones. Normalmente la base del barco se encuentra junto a algún gran supermercado, que suele resultar mucho más baratos que los de las marinas que visitemos, por lo que una compra acertada en el inicio, nos ahorrará dinero y quebraderos de cabeza. No comprar en exceso pues nos ocupará un espacio de por sí reducido. Pensar que lo que sobre se quedará en el barco y que normalmente se come menos que en tierra.
- Calcular dos litros de agua, o refresco por persona y día. Pensar que el líquido es muy pesado, y en las marinas no tendremos transporte. Botellas de agua de litro, que son mas manejables y se puede beber directamente sin usar cada vez un vaso (por una vez, no seamos tan escrupulosos…)
- Pasta, arroz, pollo asado al inicio, embutido, queso, puré de patata, fruta que aguante, carne preparada, aperitivos
- Todos los embases que puedan cerrarse de nuevo, en especial salsas de tomate, aceite, lavavajillas,
- La nevera y por tanto la conservación de los alimentos, merece un capitulo aparte: Normalmente las neveras de los barcos tienen espacio escaso, y no hay congelador grande. Por ello nos debemos olvidar de comprar congelados. La nevera funciona con las baterías del barco, por lo que habrá que usarla con precaución, pues consume mucha energía. Una nevera de hielo es muy útil abordo si se sabe usar. Reservarla para las bebidas ¡que estén frías con antelación! El hielo dura dos o tres días si lo que introduzcamos está frío, así lo mantiene y no tiene que descongelarse para enfriar nuestras cervezas. Una buena práctica es introducir las latas en el pequeño congelador de la nevera, e ir pasándolas antes de que se congelen, a la nevera de hielo.
- Por último recordaros que en la mayoría de bases de charter se puede encargar la compra, o vosotros mismos desde internet hasta el barco.
¿Debemos trazar un itinerario fijo antes de embarcar?
- Normalmente todos planeamos un itinerario con los lugares a visitar y tiempos de estancia y traslado. Tengamos presente que los barcos a vela navegan, como media a 5-6 nudos. Esta velocidad que puede parecer irrisoria, no lo es tanto si tenemos en cuenta que navegamos muchas horas sin apenas darnos cuenta, pero no es un coche. Pensar que en el barco se disfruta tanto de los fondeos como de la travesía en sí.
- Otro factor importante son las condiciones atmosféricas, que pueden dar al traste con nuestros planes. Empecinarse en ir a un destino luchando contra un viento frescachón de 20 nudos, contra una mar formada de dos metros, suele dar como resultado una tripulación quemada, que difícilmente disfrutará. Metamos el timón a sotavento y disfrutemos de una navegación a 7 u 8 nudos, con un viento aparente de 13, y secos…a la llegada a puerto todo el mundo sonreirá por la hazaña tras haber disfrutado de un bonito día de navegación.
- Por todo ello, debemos tener un plan alternativo, y ser flexibles. El barco está para disfrutar.
¿Hay un periodo fijo de alquiler?
- Normalmente los barcos se alquilan por semanas completas, embarcando los sábados a mediodía-tarde, retornando a la base el viernes por la tarde, pudiendo, por lo general, pernoctar la noche de viernes a sábado, a la entrega, en el barco.
- También es posible, alquilarlo durante más de una semana completa, lo que es más difícil es alquilarlo por días sueltos, en especial en temporada alta.
¿Qué gastos adicionales debemos tener en cuenta a la hora de alquilar un barco?
- No están incluidos los gastos de avituallamiento, amarres fuera de la base, gasoil, y tripulación profesional en el caso de que se requiera por carecer de titulación.
- Los amarres no suelen representar un coste elevado, si huimos de las marinas glamorosas. El fondeo es gratuito.
- El gasoil, si es un barco a vela, es un gasto muy bajo, pues el motor se usa poco y es de muy bajo consumo (2-3 l/h). En el caso de barcos de motor la cosa cambia drásticamente, y conviene informarse con antelación.
- La tripulación no es necesaria si se dispone del correspondiente título deportivo, en caso contrario, el patrón cuesta unos 1000 euros por semana. La camarera-cocinera unos 800-900 euros por semana. La tripulación no paga por la comida consumida o bordo.
- Algunas empresas de charter cargan costes adicionales por sabanas, toallas o fuera borda para el auxiliar.
- La fianza es obligatoria, y varía en función del barco, devolviéndose al regreso, si se ha utilizado todo con responsabilidad. El barco tiene seguro a todo riesgo, pero con franquicia elevada (la fianza).
¿Cuáles son las tareas del patrón?
- Si alquilamos un patrón, por carecer de titulación, o porque queremos ir más relajados, tenemos que tener presente que el patrón es la persona encargada de la seguridad del barco y del resto de tripulación (toda la gente de abordo). Entran dentro de sus funciones, el tener ordenada y limpia la cubierta (podemos echarle una mano), la reparación de las pequeñas cosas que puedan fallar, la seguridad y vigilancia durante los fondeos. Si realizamos una travesía larga que ocupe toda la noche, podemos ayudarle, a su criterio, en alguna de las guardias.
- El patrón no realiza la compra, no cocina, no friega platos, ni hace camas ni sirve aperitivos, si bien, puede realizar alguna ayuda como un miembro más del grupo. Como casi siempre en la vida, la educación y el mutuo respeto, ayudarán a crear un ambiente de convivencia sana y agradable para todos.
¿Es necesario tener experiencia para alquilar un barco?
- Legalmente solo es necesario tener la titulación apropiada, si bien, las empresas de charter, pueden negarse a entregar el barco si opinan que el patrón no tiene la pericia suficiente. Pensar que seréis responsables de un barco que vale mucho dinero, y de toda la gente que lleváis a bordo. No es un juego, es una bonita responsabilidad que exige prudencia y criterio. Si no estáis seguros, es mejor contratar un profesional o llevar un amigo con experiencia en vuestras primeras travesías, y como reza el dicho marinero….
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